Por si no te apetece leer 😉
Uff, las mudanzas, suelen ser algo bastante estresante. ¿Para nuestros loritos también?
Soy Mar de NidittoPiu, ornitóloga especialista en el cuidado de loros, y voy a darte algunos consejos para que el cambio de hogar, sea lo menos agobiante posible para ellos.
Yo he cambiado de casa mínimo 3 veces, en la primera solo me acompañaba Pornni, y en las otras dos, ya teníamos a Piu. Y puedo decirte con conocimiento de causa que lo pasamos peor nosotros que ellos. Pero es cierto que un cambio así puede afectar a tu lorito, así que vamos a ver varios puntos a tener en cuenta. El primero y más importante:
No cambies su jaula
Puede ser, que en la casa nueva, te quepa una jaula más grande, ¡lo cual es fantástico! Y el libro “Más que una jaula para tu lorito” te ayudará a elegir la correcta, y a dejarla perfecta. Pero no hagas nada de eso durante la mudanza.
Su ambiente va a ser totalmente distinto, lo que significa muchos estímulos nuevos a asimilar. Seguir utilizando la jaula que ya conoce, ayuda a que tenga mayor sensación de confort, puesto que su entorno inmediato (las perchas, los comederos y demás) le sigue siendo familiar.
Eso no significa que en la casa nueva tenga que quedarse con la jaula vieja para siempre, pero dale tiempo, hasta que veas que se siente a gusto con el nuevo espacio.
Y algo que puede ayudar a que esto suceda antes es prestar atención a:
Dónde ubicar la jaula
Colocar la jaula en una esquina de la habitación, de tal manera que tenga la pared de atrás y un lateral, pegados a las paredes de casa. O, en su defecto, colocar un cartón, una tela o, idealmente, una placa de metacrilato opaco, para “tapar” esas zonas.
Lo que buscamos con esto, es maximizar la sensación de que lo tiene todo controlado de un vistazo; sabiendo que de atrás, y de uno de los lados, no puede aparecer ningún depredador, porque hay una pared.
Puede parecer una tontería, pero recuerda que ellos son presa, y aunque en casa nadie los vaya a depredar, instintivamente tienen ese miedo, y más en un lugar nuevo. Así que este detalle les ayuda a sentirse más tranquilos.
Por otro lado, procura ubicar la jaula en una estancia donde paséis bastante tiempo, para que os vea cuando estáis por casa, y también vosotros poder ver cómo lo lleva.
No todos los loritos reaccionan igual a los cambios, y es normal si los primeros días lo notas con una actitud… distinta. Ya sea más nervioso, o más quieto. Insisto, le puede llevar un tiempo acostumbrarse, y es normal que esté hiperestimulado e hiperatento.
Cuándo sacarlo de la jaula
Si lo hacemos nada más acabar la mudanza, o al cabo de unos días, dependerá de varios factores:
- Por lo general, es mejor darle al menos un par de semanas para que pueda observar todas las cosas nuevas desde la tranquilidad de su jaula.
- Ahora bien, si tienes un vínculo muy fuerte con tu lorito (casi rozando el hiperapego), seguramente poder estar cerca o encima de ti le ayudará a calmarse.
En cualquier caso, si cuando das el paso de abrirle la puerta, resulta que no quiere salir, no lo fuerces a ello. Como te decía, son muchas novedades a las que enfrentarse, y la neofobia no ayuda. Así que sigue dándole la oportunidad, las veces que haga falta, hasta que se vea lo suficientemente confiado para salir a explorar.
Aunque antes de eso, algo que resulta indiscutible es que el entorno sea seguro para tu lorito. Todos sabemos la locura que puede ser una mudanza, así que si tienes todavía mil cosas por el medio, luces por poner con cables sueltos, y cosas del estilo, mejor lo pensamos dos veces. Ten en cuenta que las primeras salidas por un sitio nuevo pueden ser caóticas, así que intentemos minimizar el caos.
Aprovecho para comentarte otro aspecto a tener muy en cuenta: la pintura. Si vas a pintar, que tu lorito no esté en esa misma habitación, y no lo lleves a ella hasta que se haya secado y ventilado bien, que no huela a pintura.
Espero que tu nuevo hogar sea una maravilla, y que lo disfrutéis de verdad (tu lorito también). Aunque pueda llevar algún tiempo, se acaba logrando. Muchísimo ánimo con la mudanza, y paciencia, si sigues los consejos que acabamos de comentar, más pronto que tarde tu lorito se volverá a sentir como en casa.
















