Por si no te apetece leer 😉
Hablemos del hueso de jibia. ¿Qué es? ¿Para qué sirve realmente? ¿Cuándo hay que utilizarlo? Me parece que a día de hoy mucha gente se lo pone a sus aves por inercia, sin saber realmente la respuesta a estas preguntas.
Soy Mar de NidittoPiu, autora de libros como “Agapornis. Aprende a cuidar de tu nuevo amigo” y “Más que una jaula para tu lorito”. Y hoy vamos a despejar estas dudas, para que utilices el hueso de jibia o de sepia correctamente. Además, te voy a explicar un sitio donde comprarlo que quizás te sorprenda.
🖐 Que levante la mano quien crea que el hueso de jibia sirve para limar el pico. Si estuviéramos en uno de mis talleres presenciales, seguro que veríamos alguna manita levantada. Y es que es bastante común caer en esta confusión.
El hueso de jibia o de sepia, es en realidad una fuente de calcio; presentada de tal forma que les ayuda a limarse el pico, sí, pero no es esa su función principal. De hecho, si tu lorito no necesita ese extra de calcio, probablemente no lo picotee, por más largo que tenga el pico. (Aunque también es verdad que, particularmente especies de loros grandes, a veces lo rompen por mera diversión).
Así que punto 1 aclarado:
No es para limar el pico, es para aportar un extra de calcio.
¿Y cuándo pueden necesitar nuestros loritos un extra de calcio?
En el caso de las hembras, hay un periodo en el que resulta evidente: antes, durante y después de la puesta de huevos. Pero más allá de eso (y esto afecta también a los machos, y a las hembras cuando no ponen huevos), hay otro factor que puede hacer que tu lorito necesite ese plus: una dieta a base de semillas.
Si insisto tanto en que tu lorito debería comer pienso, es precisamente por temas como este. Las semillas no son un alimento nutricionalmente completo, así que hemos de intentar suplir esas carencias por otros medios. Ofrecerles el hueso de jibia puede evitar que sufran déficit de calcio. Aunque recuerda, de nada sirve el calcio, sin la vitamina D, que es la encargada de que se absorba correctamente. Y esa vitamina la obtienen de forma natural gracias a los rayos del sol (siempre y cuando no haya una ventana de por medio, que entonces no pasa el espectro completo).
Volviendo al hueso de jibia. Pueden tenerlo siempre a su disposición, pero no con la intención de que lo picoteen constantemente, sino para que lo utilicen en función de si lo necesitan.
Para hacerte con uno, puedes hacer click en este enlace, pero te animo a apoyar a tu comercio local, y aunque quizás te sorprenda, no me refiero a la tienda para animales, ¡sino a la pescadería!
Como el propio nombre indica, es el hueso de la jibia, también conocida como sepia. ¿Y dónde encontramos sepias completas? En una pescadería.
Les puedes pedir amablemente que te lo guarden la próxima vez que alguien compre sepia, ya que normalmente se tira. Yo como soy vegetariana lo hago así, pero si no es tu caso, también puedes comprarla entera y ya tienes cena.
Cuando lo conseguimos así, antes de ponerles el hueso a tus loritos, hay que limpiarlo y desinfectarlo:





- Empezamos pasándole un agua, para quitar la suciedad más evidente, y procuramos eliminar la capa viscosa.
- Lo ponemos a hervir durante 15 minutos, y para este paso te enseño un truquito:
- ✨ Con dos cucharas cruzadas y boca arriba, evitas que flote; así se desinfecta mejor. Al permanecer sumergido, todo él llega a la temperatura apropiada durante el tiempo completo. Aunque cuidado al sacarlo, que las cucharas pueden quemar.
- Lo dejamos enfriar un poquito, y enseguida retiramos la parte semitransparente, no porque sea mala, sino para hacerlo más accesible para nuestros loritos (así les es más fácil y llegan antes a donde verdaderamente encontrarán el calcio).
- Lo dejamos secar del todo, preferiblemente al sol, y listo.

En lo personal, me gusta atarlo con trapillo. Con los nudos le damos un poquito de grosor por atrás, lo que hace que quede separado de los barrotes, y así pueden picarlo mejor.
Llegados a este punto, quizás haya quien esté pensando: “Menuda locura, ¿cuándo has visto tú a un loro cazando sipias en el mar?”
Aunque está bien fijarnos en cómo viven en la naturaleza, la mayoría de cosas no las podemos replicar tal cual. Por ponerte un ejemplo, algo tan aparentemente simple como el suelo. El de tu casa probablemente sea cerámico o parquet, y seguramente intentas que esté bien limpio. En la naturaleza, en cambio, la tierra, el barro, la arcilla y todo lo que ahí cae son fuentes de minerales y otros nutrientes esenciales.
A veces, no es tan importante el elemento en sí, como que contenga los nutrientes adecuados. El hueso de jibia es un sustituto seguro y concentrado que les aporta ese calcio necesario. Aunque no es el único. Recuerda que en una ocasión anterior hablamos sobre el grit cálcico.
Agradecer a Psittacus que sean nuestros patrocinadores, y aprovecho para matizarlo: Si le das a tu lorito pienso de esta marca, en ellos ya hay el calcio y la vitamina D necesarios para su día a día. Así que puedes poner el hueso de jibia, pero no es tan importante como si comen solamente semillas.















