Por si no te apetece leer 😉
Probablemente las pipas o semillas de girasol rayadas son las que tienes más vistas. ¿Pero conoces las negras y las blancas? ¿Sabes en qué se diferencian? Aparte del tamaño y el color, lo cual es evidente, dentro esconden diferencias mucho más importantes.
Soy Mar de NidittoPiu, ornitóloga especialista en el cuidado de loros, y si te quedas hasta el final, te contaré los secretos que esconden unas y otras, y aprenderás cuál deberías utilizar con tu lorito, cómo y por qué.
Si curioseas la web de Psittacus, verás que en su catálogo tienen pipas. ¿No te parece un poco raro? ¿Por qué una marca que se especializa en piensos vende este tipo de semilla?
Al fijarnos bien en la descripción, vemos que pone SEMILLAS PARA PREMIO, y ahí está la clave.
La educación y el entrenamiento son una parte fundamental de la convivencia con nuestros loritos, y si queremos enseñarles con refuerzo positivo, necesitamos buenos premios.
Pero…
¿Pero por qué se eligen las pipas como premio, y no otras semillas o frutos secos?
Por tamaño, satisfacción y motivación:
- Cuanto más pequeño el premio, más rápido lo comen, y antes seguimos practicando. Si estás enseñando a un yaco, por ejemplo, y le das una nuez, se estará mucho rato abriéndola y sacando cachitos para comerla, lo que le distraerá más de la cuenta de lo que queremos que aprenda.
Y podrías pensar: “Bueno, pues en vez de darle una nuez entera, le doy un trocito pequeñito”, pero entonces pierdes otro punto interesante: La satisfacción de pelar.
- Para los loros, romper la cáscara forma parte de la recompensa. Esa conducta tan natural para ellos les proporciona una satisfacción psicológica inmediata. Y las pipas se pelan relativamente rápido.
- Además, las papilas gustativas de los loros, al comer esta semilla, experimentan algo similar a lo que nosotros al comer chocolate. Es decir, les encanta el sabor. Lo que resulta un plus de motivación.
Dicho esto, queda un poco más claro por qué las pipas son buena opción como premio ¿verdad? Pero al principio hemos visto que hay varios tipos: Rayadas, negras y blancas.
Si has estado al loro, quizás ya te has dado cuenta que las que venden en Pisttacus son negras, así que spoiler, esas son las que deberías utilizar para premiar, ¿pero por qué?

Rayadas
En las pipas rayadas encontramos ácido linoleico, un tipo de grasa que las hace más oxidables, lo que significa que tienden a quedar rancias si no se almacenan correctamente. ¿A quien no le ha pasado alguna vez? Estás comiendo pipas y “uug, esta está mala”. Esa degradación química, que provoca que tengan un sabor tan desagradable, además, resulta perjudicial para el hígado de nuestros loritos.

Negras
En cambio, en las pipas negras, encontramos ácido oleico, una grasa más saludable para el sistema cardiovascular y, sobre todo, más estable; no se oxida con tanta facilidad (no es tan habitual que queden rancias). Por otro lado, al ser más pequeñas, la cantidad de grasa es menor, la densidad de nutrientes mayor, y el sabor, más intenso.
Nos quedarían por comentar las “pipas blancas”, y lo digo entre comillas, porque, según la mezcla, no son pipas, sino algo que se les parece.
Las mixturas de loritos pequeños (agapornis, ninfas, etc.), normalmente lo que llevan son semillas de cártamo.
Cártamo
Visualmente se parecen a las pipas, pero en realidad no forman parte de la familia de los girasoles. Este tipo de semillas tienen una cáscara especialmente dura, así que, aunque son ricas en ácido linoleico igual, que las rayadas, las de cártamo no se oxidan tan fácilmente, son bastante estables y, por lo tanto, menos dañinas para el hígado. Aunque también son menos palatables que cualquier variedad de girasol, no les resultan tan sabrosas (al no ser pipas, no son como el chocolate).

Si en tu mixtura encuentras este tipo de semilla, no hace falta que las retires, ya que actúan como elementos de control dietético y enriquecimiento mecánico: es decir, le permite a tu lorito estar un rato entretenido pelando, sin que eso dispare la ingesta calórica.
Lo mismo pasa con las pipas blancas, y esta vez me refiero a las que sí son semillas de girasol, solo que sin pigmentación en la cáscara, blancas.

Blancas
Estas son más comunes de encontrar en mixturas para loros de mayor tamaño (como guacamayos), ya que son voluminosas como las rayadas, pero de los tres tipos que hemos comentado hoy, las blancas son las que tienen un contenido de grasa más bajo.
Al igual que con las semillas de cártamo, sirven para que den rienda suelta a su instinto de pelar, sin que esto afecte negativamente a su peso.
Resumiendo:
- Las rayadas, pese a ser las más comunes, mejor las evitamos; tienen el potencial de ser las más dañinas para su hígado.
- Las blancas, bien sean cártamo o girasol, no las buscaremos como premio, pero no pasa nada si ocasionalmente forman parte de su dieta, al estar en la mixtura.
- Y las negras serán nuestras mejores amigas para ofrecerlas como recompensa.
Soy consciente de que no a todos los loros les gustan las pipas (igual que no a todos los humanos nos gusta el chocolate). Sospecho que algunos simplemente no han aprendido a pelarlas, que puede pasar; pero me pregunto si quizás no les gustan las pipas porque nunca han catado las negras. Si es tu caso, te animo a hacer la prueba.
Aquí te dejo el enlace a las Semillas Para Premio de Psittacus. 🎁 Recuerda que con el código “PIU” tienes un 10% de descuento en todos los productos de su web.
Espero que ahora que las hemos analizado al detalle, relativicemos eso de que las pipas son malas. Ya has visto que las hay de varios tipos, incluso semillas que parecen pipas, pero no lo son. Todas ellas hay que utilizarlas con moderación, y sí, hay semillas de girasol que es mejor evitar, pero otras nos pueden ser realmente de ayuda cuando las utilizamos bien.















